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MADRE (Pensando en ti)
Tan suaves son tus manos
Tan tierna tu mirada;
Cual flor perfumada
Que se abre en la alborada.
Tu pelo, algunos blancos,
Testigo del dolor;
Al criar a tus hijos,
Con ternura y amor.
Cuantas veces has llorado
Si un hijo se te ha ido;
Y al faltarle tus consejos,
Se ha transformado en ser perdido
Yo tanto te venero,
Que haría un pedestal;
Para adorarte siempre,
Y poderte besar.
Quisiera en este día,
Subir al firmamento;
Y traer mil estrellas,
Para adornar tu frente
Cual rosa perfumada.
Pareces una diosa,
Que ha bajado del cielo,
Con brillo refulgente.
Zafiros y esmeraldas,
Quisiera regalarte,
Como un tributo humilde,
De un hijo con amor,
Pero no tengo nada…
Solo simples palabras
Pero que son sinceras,
Dichas de corazón. |