Huacho
La maestra esta mañana
Al sonar la campana
me pidió que te dijera
que te fueras hoy a su casa
porque tu niño, el que nunca
te dio problemas, ni lagrimas
golpeo a otro chico en la escuela
y ella no sabe la causa.
¡Pero no me arrepiento!
¡Que ese a mi me dijo huacho!
Huacho porque dos veces tengo tu nombre grabado.
Si te dicen que dos dientes le cayeron a pedazos:
¡Fueron tus dos apellidos rebotados entre mis manos!
Todo el año me rompieron cuadernos, libros y lápices
Yo soporte… me enseñaste desde chiquitín a ser manso
Me entintaron la corbata, me han pisado los zapatos,
doblaron la púa al trompo y el volantín colorado
me lo rompieron mamita, ¡Y no lo había encumbrado!
Tú me enseñaste –recuerdo- a callar y me he callado
Y no llore, me dijiste que los hombres no lloraban
Pero ¡que quieres! el tiempo hace los niños tan raros;
se me cayó hasta el rosario cuando oí que te nombraron
mi pantalón sin bolsillos, mi camisa sin botones
¿los libros? al suelo fueron y allí mismo se quedaron
porque ahora me rompían lo que no puede enmendarse
y pegue… pegue con rabia, con dolor con toda el alma
y sentí tanta dulzura sintiendo que te limpiaba.
Si quieres ya me castigas, pero dos veces, ya sabes
Soy el único en mi curso, que tiene dos veces madre.
15 feb.1979
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